sábado, 22 de junio de 2013

American Girl

21 de Junio. Viernes. Alguna hora en la mañana.

Lo primero que se me vino a la mente en cuanto abrí los ojos y me percaté de qué día era, fue que por fin se acabaría esa semana infernal durante la cual había asistido tediosamente a clases otra vez. No me había equivocado en mi pronóstico, fue toda una tortura. Entre miradas burlonas y de lástima, me senté casi de forma autómata en mi puesto todos los cuatro días que había ido hasta ahora. La única razón por la que había decidido ir, eran los finales….

Ashley y yo habíamos hecho las paces, luego de que me explicara que su actitud del otro día había sido por celos, porque pensó que Stu y yo todavía teníamos algo. Obviamente, eso no le había impedido empezar una relación con él hacía unas semanas. Decidí evitarme más problemas y no darle importancia al asunto, aunque como yo lo veía, Stu se veía más coqueto con las chicas que antes, y su relación… bueno, solo eran conjeturas.

Me desperecé sin mucho afán y me senté en mi cama. Estuve a punto de dar un grito cuando me di cuenta de que… no estaba sola.

Yo: ¡JOHN!

John: Uh, al parecer amaneciste de mal humor… no deberías, ¿sabes? Al menos no en tu cumpleaños.

Parpadeé confundida. ¿Mi qué?

Ah cierto, cierto, el momento en el que me convertía en mujer y blah, blah, blah. Cumplía 16 años, aunque a mí me parecía que con todo lo que había ocurrido, los había cumplido ya hace mucho. Hoy cumplía 16 físicamente, porque mentalmente, me sentía mayor. O al menos eso creía.

Yo: ¿Y qué haces tú aquí? No es común verte levantado a las… - miré el reloj- siete de la mañana.

Él se encogió de hombros.

John: Quería ser el primero en desearte un feliz cumpleaños.

Yo: Que yo sepa, aún no lo has hecho. – respondí traviesa.

Él se acercó a mí con esa sonrisa juguetona que tanto me gustaba, y solo cuando estuvo a escasos centímetros de mi rostro, me miró fijamente y murmuró:

John: Feliz Cumpleaños.

Fue cosa de inercia. Inmediatamente pronunció esas palabras, nuestros labios se juntaron ansiosos, como si se necesitaran mutuamente para existir. A cada segundo que pasaba, la pasión era cada vez más difícil de controlar, y antes de que me diera cuenta, él ya estaba sobre mi cama, tratando de desabrochar los botones de mi pijama con avidez.

Yo: John… ¡JOHN! – dije susurrando alarmada, pues recordé la presencia de Mimi en el piso de abajo.

John: ¿Mhh? – respondió sin darle mayor importancia, estaba demasiado ocupado besándome el cuello.

Yo: ¡John, basta! ¡Mimi está abajo!

John: Eso ya lo sé.

Yo: ¿Acaso te volviste loco? – dije con dificultad. Era complicado concentrarse en las palabras con alguien tan tentador besándote de esa manera.

John: Sí, desde que me besaste en el piso de la sala, estoy loco de remate. – respondió sin dejar de recorrerme con sus labios.

Me rendí en mi inútil intento de persuadirlo y le respondí igual de deseosa. Era increíble empezar el día de ese modo y junto a la persona que más quería… no, eso era exagerado, John solo era… él era…

Mimi: ¿John qué estás haciendo ahí arriba? ¡Deja de holgazanear y llama a Martha, el desayuno está listo!

John soltó una maldición y se levantó a regañadientes. Me abroché los botones con una sonrisa burlona y me dirigí a la ducha.

John: No vayas a pensar que esto termina aquí, todavía falta la mejor parte. Después de todo, estás de cumpleaños.

Sonreí ampliamente.

Una vez estuve lista, bajé al primer piso y me encontré con un desayuno digno de una reina. Había desde huevos hasta pastel, y en mi subconsciente me preguntaba cómo me iba a caber todo eso.

Al lado de aquel festín estaba Mimi, mirándome expectante a mi reacción. Había llegado el día anterior en la noche, y contrario a lo que todos esperaban, no se esforzaba en ocultar su emoción por mi cumpleaños.

Mimi: ¡Feliz Cumpleaños, querida! Oh por Dios, mi niña ya se vuelve toda una mujer…

Yo: ¡Gracias Mimi! Esto se ve delicioso.

Mimi: Espero que te guste, lo hice especialmente para ti. – dijo lagrimeando un poco.

Si bien el desayuno estaba increíble, la conversación que tuvo Mimi con John en ese momento lo agrió.

Mimi: Necesito que vayas por Fernanda a la estación de tren, John.

Él, que estaba reclinado en el borde de la mesa con la cabeza en las nubes, miró a Mimi intrigado.

John: ¿Fernanda? ¿Quién es ella?

Mimi: La chica americana, ¿recuerdas que te dije que venía?

John: ¿Vino en tren desde América? – respondió confundido.

Mimi: No seas estúpido, claro que no. Tomó un tren desde Londres. ¿Puedes ir por ella?

John: Uh… claro.

Mimi: Gracias.

Entonces así se llamaba… Fernanda. No era un nombre común, incluso para ser americana. Tenía un mal presentimiento, algo no iba bien. Pero decidí dejarlo de lado, tal vez eran preocupaciones absurdas y ya.

Mimi: ¡Martha, Ashley ya está aquí!

**********************************************************************

Yo: ¿Qué te dijo John cuando salió a recibirte?

Ashley: Nada… que tuviera cuidado con Stu.

Yo: Eres una pésima mentirosa, ¿lo sabías? A pesar de todo, en serio deberías tener cuidado.

Ashley: Pareciera que estuvieras celosa o algo. Déjame, él no me hará nada.

Yo: ¿Segura?

Ashley: ¿Por qué hablamos de Stu?

Yo: Tú SIEMPRE hablas de Stu.

Ashley: Dèja vu. Tú también hablabas de Stu.

Yo: Ya, suficiente con eso.

Caminamos el trecho que faltaba para llegar en silencio, pero al entrar al salón de clases, nos sentamos al lado.

Ashley: Debe ser duro volver a la vida real, ¿no?

Yo: Un infierno. – concedí.

Y lo era. La única razón por la que iba a terminar el semestre, eran las finales. Si lograba pasar satisfactoriamente todos los exámenes, tendría lo suficiente como para convencer a Mimi de dejarme estudiar en la Escuela de Artes, y así dejar de una vez por todas, esa estupidez.
Terminamos y nos fuimos.

Ashley: ¿Qué tal te fue?

Yo: Pan comido.

Ashley: Bueno, al menos esas clases con George han servido de algo.

Yo: Ni que lo digas. Menos mal ya todo acabó, por fin puedo dejar esto…

Ashley: ¿Qué?

Me mordí el labio cuando me di cuenta de mi indiscreción. Ashley no sabía nada de mi plan futuro, y… sabía que reaccionaría como una loca.

Yo: Tengo planeado irme a la Escuela de Artes. Perdón por no decírtelo pero…

Ashley: ¿Ya no confías en mí? ¿Qué te pasa?

Yo: Nada, es solo que sabía que te ibas a poner histérica.

Pareció tentada a soltar todo un discurso sobre los compromisos de la amistad y toda esa palabrería que sabía que diría, pero sorpresivamente, se contuvo.

Ashley: Dejemos así, debo irme.

Yo: ¿A dónde?

Ashley: A casa, adiós. No te preocupes, George te recoge en un rato.

Yo: ¿Cómo sabes que George…?

Pero ya se había ido. Genial, ahora estaba sola. En mi cumpleaños. Aún mejor.

Me senté en una banca en medio del parque y esperé a George. Había pasado cerca de media hora, y empezaba a sospechar que Ashley me había mentido, cuando vi que George se acercaba a lo lejos, aunque no venía solo.

George: Perdón por la tardanza, pero me encontré con un diablillo por el camino y…

X: ¡Hola! Tú debes ser Martha, un placer conocerte. Mi nombre es Rita.

Yo: Umm, un placer conocerte Rita. –respondí algo cohibida, estrechando su mano.

Los rumores sobre su belleza no eran del todo mentira, tal vez algo exagerados, pero tenían bases de verdad. Lo que más llamaba la atención era su forma de ser, tan alocada, tan… Rita. No se sabía que hubiera tenido novio, así que el hecho de que estuviera con George era comidilla de todo Liverpool, aunque no era totalmente cierto. No eran novios… todavía.

George: ¿Tienes planes?

Yo: No, la verdad.

Rita: Entonces vamos de shopping. A George no le importa, ¿verdad que no, George? Claro que no, él no se puede negar a acompañar a la cumpleañera a ir de compras. Feliz Cumpleaños, por cierto.

Yo: Gracias… me parece buena idea. Vamos.

Y casi arrastrando a George, que al oír la palabra “shopping” se había puesto pálido, nos dirigimos al centro, a las tiendas de ropa. Pasamos toda la tarde midiendo, probando, mirando… George ya estaba totalmente mareado.

Pasaba justo al frente de un almacén de vestidos elegantes, cuando una voz familiar que no oía hacía milenios me llamó por mi nombre.

X: ¿Martha?

Me volteé y reconocí a la dueña de esa voz al instante. ¿Cómo olvidarla?

Yo: ¿Aly? ¡Qué sorpresa, hacía mucho no te veía! ¿Qué haces aquí?

Aly: Visitando a una vieja amiga, que se vuelve más vieja aún. ¡Felices 16!

Nos abrazamos emocionadas. Aly había sido una de las pocas personas que lograron entenderme desde pequeña, había sido mi mejor amiga de la infancia; pero no la veía hace 6 años, luego de que su padre tuviera una larga discusión con Mimi y decidiera alejar a su hija de la “mala influencia” para Londres. De ahí, se había convertido en un viaje sin regreso por todo el mundo.

Yo: ¿Cómo te zafaste de tu padre?

Aly: Terminé el colegio hace un tiempo, tú sabes que estaba adelantada y todo eso. Bueno, el caso es que apenas lo acabé, le dije a mi papá que quería vivir en Londres, que tenía más vibra y me podía desenvolver mejor. Me dio permiso, porque incluso él es consciente de que Los Ángeles es un caos.  Y bueno, como hoy es tu cumpleaños, decidí darme una vuelta por el viejo Liverpool… es una suerte haberte encontrado justo ahora.

Yo: ¡No sabes todo lo que me hiciste falta! Ahora que estás aquí, voy a poder desahogarme totalmente.

Aly: ¿Muchos problemas?

Yo: Uno que otro… justo hoy viene una americana a hospedarse en mi casa.

Aly: Sabes, incluso después de todo lo que viví en Estados Unidos, sigo odiando ese estúpido acento. Nada como el nuestro.

Yo: Te apoyo.

Justo en ese instante, llegaron George y Rita, que miraron con algo de sorpresa a mi acompañante.

Yo: Aly, ella es Rita. Rita, ella es Aly, George ella es…

George: ¿Aly? Pensé que no te iba a volver a ver.

Aly: Ya ves qué pequeño es el mundo, Harrison.

Rita y yo los miramos perplejos. Aly se dio cuenta y se apresuró a explicar.

Aly: George es el hijo de Harold Harrison, uno de los motivos por los que me fui de aquí. Tú sabes como es mi padre, y se parece con el de George en que les encanta pelear y tener la razón… fue una estupidez, pero por eso nos fuimos. Aunque… al final fue divertido.

George: Mantuvimos el contacto un tiempo, mientras vivió en Londres; pero luego se cortó. No creí que volvieras de Estados Unidos… me hiciste falta.

Aly: Tú a mí igual.

Eso… se estaba poniendo incómodamente cursi, si tenemos en cuenta la casi-relación que George tenía con Rita. Al parecer George también lo notó.

George: ¿Qué tal si comemos algunas hamburguesas?

Está de más decir que nadie se hizo rogar y que, obviamente, George comió más de una…

(NARRA JOHN)

Mientras llegaba la hora de recoger a la chica misteriosa, aproveché para organizarle una fiesta sorpresa a Martha. Había dos cosas que amaba en ese momento: Martha y las fiestas, así que combinarlas sonaba demasiado tentador como para no hacerlo. Le había pedido esta mañana a Ashley que viniera inmediatamente acabaran las clases sola, ya había hablado con el pequeño Harrison y una vieja amiga de ella que se harían cargo de entretenerla mientras estaba listo. Todo iba a la perfección, y aunque había mucha gente invitada que no conocía a Martha, les bastaba saber que era mi hermana y… que habría alcohol. Ah, y que habría una chica americana nueva por allí. De hecho, todos morían por saber quién era, y cómo era. Las extranjeras causaban conmoción.

Al llegar a la estación, me di cuenta de que no tenía la más remota idea de cómo lucía Fernanda. Aunque, no me costó mucho identificarla.

Se acercó como una aparición. Tenía el cabello largo y negro cayéndole en ondas por la espalda, unos labios tentadores matizados en rosado y una figura francamente escultural. Pero lo que más me atrapó fueron sus ojos. No eran tan bellos como los de Martha, pero tenían su algo. Eran claros y usaba un maquillaje fuerte que los acentuaba el doble. Era como una trampa sin salida, una vez los mirabas, ya no había marcha atrás. Su atuendo era atrevido, usaba una minifalda ajustada y una blusa nada acorde con la estación que realzaba sus curvas. Además traía unos tacos de vértigo.

Teniendo en cuenta todo eso, me fue muy difícil no babear literalmente. No seguía mi estereotipo, pero al carajo los estereotipos, qué chica. Cuando llegó, todavía tenía los ojos abiertos de par en par y el cigarrillo que tenía encendido, a punto de quemarme los dedos.

Fernanda: ¿Eres John Lennon? – preguntó con un acento que se me antojó celestial.

Yo: En persona. ¿Cómo supiste que era yo? – respondí tratando de mantener la compostura.

Fernanda: Mi mamá me dio una foto para que no me perdiera, aunque… eres más guapo en persona. –sonrió coqueta – Soy Fernanda, pero todos me dicen Fer.

Yo: Encantado de conocerte, Fer. No te ofendas pero… ¿qué tipo de nombre es ese?

Fer: Latino. Mi papá es de Brasil, y decidieron ponerme así en honor a sus raíces y eso…

Yo: ¿Has visitado Brasil?

Fer: Viví ahí unos años… me encanta, es muy colorido. Mi papá quiso que me sintonizara más con todo eso, y practico capoeira desde que tengo memoria. Por eso es que me mantengo tan bien. – añadió guiñándome un ojo.

No entendí la mitad de lo que dijo, y ella al darse cuenta, procedió a explicarme todo acerca de Brasil y su deporte… yo estaba embobado. Le cargué las maletas y hablamos durante todo el camino a casa. Ella se maravilló por la arquitectura inglesa y no paró de derrochar su particular acento. Todos nos miraban con curiosidad, y los más jóvenes se veían ansiosos de ir a la fiesta a conocer a la chica misteriosa…

Fer: Hermosa casa… ¿quién cumple años?

Yo: Mi hermana… ya la conocerás. Ven, te mostraré dónde vas a quedarte.

(NARRA FERNANDA)

Así que esto era Liverpool. Delicioso.

John Lennon… aún más delicioso.

Mientras él me explicaba que tendría que compartir habitación con su hermana  “Martha” yo no podía quitarle los ojos de encima. Por la forma en que hablaba de ella y las expresiones de su rostro, pude deducir que no eran sólo hermanos. Ahí había algo más… que no estaba dispuesta a permitir.

Ese chico de aspecto rudo, ojos traviesos y ademanes coquetos era mío. Ya lo había decidido y así iba a ser. Nadie, por muy hermana que fuera, iba a arrebatármelo. Nadie jugaba con Fernanda.

(NARRA MARTHA)

George insistió y me llevó a su casa, pues decía que tenía un regalo especial para mí. Las chicas también insistieron y una vez adentro,  me encontré con un paquete con mi nombre en medio de la mesa.

George: Ábrelo

Era un vestido rojo cereza de infarto. Los miré con la boca abierta.

Yo: Es delirante.

George: Ahora pruébatelo.

Yo: ¡¿Qué?!

George: No te hagas rogar, pruébatelo.

Yo: ¿Al frente tuyo? – pregunté alzando una ceja.

Él volteó los ojos y me dirigió a su habitación. Estaba muy ordenada. De hecho, el orden era casi compulsivo. A un lado, como esperando a ser tocada, estaba una guitarra.

Yo: No sabía que tocaras la guitarra…

George: Cállate y vístete. Vamos, apúrate. – respondió él, y cerró la puerta a sus espaldas.

Me quedaba perfecto. Los pliegues y arandelas se acomodaban en mi cuerpo de tal forma que lo delineaba a la perfección. Vaya que ya no era una niña…

Rita interrumpió mis cavilaciones y entró sin golpear.

Rita: Te va de maravilla ese vestido.

Yo: ¡Rita! ¿Qué tal todavía no me hubiera terminado de vestir?

Rita: No seas dramática. Es hora del maquillaje, ven.

Muy confundida sobre el por qué de todo esto, me dejé maquillar y peinar por ella y por Aly, que se sumó a la sesión de belleza un tiempo después. No me dejaron preguntar nada, parecían locas cantando canciones de Elvis a todo pulmón sólo por evadir mis preguntas.

Rita y Aly: Ya está.

Nunca, repito NUNCA, me había visto tan bien. Eran todas unas magas.

Yo: Gracias… pero, ¿porqué llevan ustedes también vestido?

X: ¿Ya están listas, chicas?

Rita: En un segundo salimos, George.

Y sin darme tiempo de protestar, me arrastraron hasta el auto, donde el papá de George nos llevó hasta mi casa. Sólo que… no parecía mi casa. No recordaba tantos globos ni luces…

En cuanto entré, se hizo un silencio sepulcral. Minutos antes, habían estado todos alrededor de una chica peculiar, que identifiqué al instante como Fernanda. Era bellísima, pero… tenían que admitir que en ese momento, yo lo era más. Todos se habían quedado embobados, mirándome.

Todos: ¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, MARTHA!!

Y seguido de eso, una ronda interminable de saludos y felicitaciones de parte de gente que no recordaba ni reconocía. Una pila de regalos se amontonaba cerca de las escaleras y el inconfundible olor a alcohol ya estaba esparcido sin remedio.

De entre la multitud, reconocí una figura que se me acercó con una sonrisa. Sus ojos destilaban deseo.

John: Pareces una diosa, ¿sabías? Si no fuera porque somos hermanos… - dijo arrastrando las palabras.

Yo: No puedo creer que ya estés borracho John, apenas son las siete.

Me agarró de la cintura y me susurró al oído.

John: Disimula un poco… recuerda que tenemos un asunto pendiente. Nos vemos luego y te doy tu regalo.

No, no estaba borracho… o no TAN borracho aún.

Saludé, bailé y tomé demasiado, algo mareada, me senté en una silla. Ahí estaban todos mis conocidos, Stu con Ashley y… ¿George con Aly? Uhmm…  Pete Shotton – que ya me había sacado a bailar y dicho… bueno, me había dicho muchas cosas – y toda la banda de John. Incluido Paul.

Hablando de Paul, se me acercó en ese instante. No se veía tan ebrio como todos, sin embargo, yo había pensado que tenía que estar muy borracho para venir a hablarme.

Paul: ¿Quieres bailar?

Acepté confundida, y salimos a la pista.

Yo: ¿Por qué bailas conmigo? Pensé que me odiabas.

Paul: No te… no te odio. Sólo no me agradas. Además, hoy es tu cumpleaños, sería una descortesía no bailar contigo… desperdiciarías el vestido. Te ves hermosa, por cierto.

Yo: Estás ebrio. – concluí.

La canción acabó, pero no me soltó. Me sostuvo de la cintura lo suficiente para decirme una última cosa.

Paul: No estoy ebrio. Sólo te estoy diciendo la verdad… es como decir que la chica nueva, la americana, está como para tirársela.

Me solté de él con fastidio. Él me sonrió con descaro y me dejó en la mitad de la pista. Aunque no estuve sola por mucho tiempo.

John: ¿Me permite esta piesa señorita?

Yo: Ahora sí estás borracho, John. – le respondí riéndome.

John: ¿Y ezo qué?

Bailamos – o mejor dicho, nos mecimos- una canción lenta, abrazados con fuerza. Había que agradecer que estuviera oscuro y que todos estuvieran lo suficientemente ebrios como para no reconocernos. Fue muy romántico, a pesar de la evidente falta de coherencia de John.

Cuando terminamos, me encontré con la mirada felina de Fernanda que nos miraba sospechosamente. John se apartó por otro trago y ella se me acercó.

Fer: Soy Fernanda, la chica nueva. Voy a compartir habitación contigo… por cierto, feliz cumpleaños. – dijo con un acento que odié al instante.

Yo: Un placer… soy Martha. – respondí sin poder evitar fruncir el ceño. ¿Compartir habitación?

Fer: Nos veremos luego… tal vez. – y se alejó caminando como una… uhm.

Las parejas de baile estaban ya extendidas hasta el patio, y disfruté de la música un rato más.

Eran cerca de las dos de la madrugada, y me pregunté dónde estaría John… hacía un rato no lo veía. Bah, debía estar por ahí.

Me quité los tacones y subí las escaleras, muerta de cansancio. ¿Qué era ese ruido? Ah, no importaba.  Lo único que quería en ese momento era dormir y no despertar hasta la semana siguiente, pero al abrir la puerta…

Ah, con que eso era el ruido.

Hellow! Capítulo largo... Mónica dice que le volvió la inspiración y que lo más probable es que haya de estos más seguido... 
¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS FERNANDA!!! Sí, la Fernanda de la historia existe de verdad, aunque en la vida real me cae mejor que la de la historia... aunque.. no sé, esta chica de la historia no me cae tan mal ;) En fin, Fernanda -la de verdad- estaba de cumpleaños ayer 21, así que le otorgamos el honor de que cumpliera el mismo día que Martha y que... bueno, lo sabrán. 
Que cumplas muchos más chica, sé que estás leyendo esto, ¡feliz cumple! Espero te haya gustado.

¿Qué les pareció? muehehehe. ALY! POR FIN APARECISTE! Te lo dije ;) 
Rita, VOLVIOOOO! Ah, y antes de que se me olvide, aquí está su nuevo fic: http://estoesparamary.blogspot.com/ Me halaga, se inspiró en nosotras para el título :')
Perdón por no escribir más, pero PAUL ESTÁ CANTANDO MY VALENTINE Y NO ME PUEDO CONCENTRAR! Pero tampoco pienso parar la canción ;)

Cuídense chicas, y ya saben, DUERMAN MUCHO.
Bye bye. 

7 comentarios:

  1. wow, que capítulo tan más BUENÍSIMO. Me encanto. *-*

    Fernanda se me hizo egocéntrica y hostigante -_- pero un personaje muy bueno para la fic... ¡Feliz cumpleaños Fernanda! (La de la vida real(?) XD

    Suban pronto, por fi. Saludos. C:

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  2. AKAJAJAJAJAAJA Aly con George? ._. oye y Rita? D: FERNANDA ES UNA PUT* Y ESTÁ TENIENDO SEXO CON JOHN eso es?! D: en la habitación de Martha? ;_; AAHHHHHHHHHHHHHH APARECI kfdljhkfdlhklfdhgl fdsoy la chica más feliz del mundo xD ¡Capitulos!, ¡capitulos!!

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  3. NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO NO ES SADFÑKJASFDLKJASDFK NO ESPERO ENSERIO ESPERO QUE NO SEA LO QUE PIENSO PORQUE SI LO ES TE JURO QUE ME AVIENTO DE LA VENTANA DE MI CUARTO. me calmo. Fernanda esta peor que Bess xD pero no se, me agrada como la narras. Es mas, me encanta como narras en general. No se que decirte, sube pronto porque espero, LE RUEGO AL SEÑOR que no sea lo que yo pienso. Aquí te dejo mi comentario gay .-. para que subas pronto. Si subes... subes... subo.... 3 capitulos en mi fic, porque 3 capitulos míos valen 1 tuyo :D cuídate y sube pronto!

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  4. AHHHHHH ESTO SE PRENDIO!!! QUE CAPITULO!!!! HERMANA TE QUEDO TAAAN GENIAL QUE ME TIEMBLAN LAS MANOS HASTA PARA ESCRIBIR JRNVJOGITJ GOSIGVJ VEZ? JAJAJAJAJAJ
    MALDITA FERNANDAAAAAAAA!!!!!!!!!!!! ES UNA GUAU GUAU JAJAJAJA TE DIGO HERMANAAA ESTOY LOOOOOOOOCA! CUANDO ME CALME VUELVO Y COMENTO OK? MUACK

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    1. Ahora si me calmé, Mary Shears no te salvaste! jajaja okno :D
      ME ENCANTÓ fue lo más genial que has escrito hace muuucho tiempo chica! Lo amé con mi vidaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa LO AME CON MI VIDAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA me encantó! divino
      ook ya al capitulo, 1.Adoré como john le deseo feliz cumpleaños a Martha, :'D Fue el primero, asi es divino!
      2. Me gusto mucho cuando john se fue a Recojer a Fernanda... John es un desmadre!!!! como que le gusto!? QQUE KJC3INER JFH8ACJNHDFNUI MALDITO!!!oknoya
      3. Amé como harrison Le dijo a martha que se encontró una diablilla por el camino MUEJEJEJE
      4. Divino el reencuentro de Martha con Aly !!!! Fue hermoso!
      5.Algo que nunca olvidaré fue cuando Harrison dijo que les invitaba una Hamburguesa! divino!
      6.El regalo del vestido está hermoso! me lo imaginé algo así como estos
      http://vestidos-largos.com/wp-content/uploads/2011/08/vestidos-rojo.jpg
      Divinosa no? ESPERO QUE VEAN LA MALDITA IMAGEN!!
      Me encanto:
      7.Cómo Martha le dice a Harrison -¿Al frente tuyo? - loveit-
      8.como Rita entra sin tocar la puerta.
      9.Como Rita y Aly empiezan a Maquillar a Martha.
      10.Cómo evaden las preguntas de Martha Cantando Elvis- :3-
      11.Amé cuando todos le dicen- FELIZ CUMPLEAÑOS MARTHA-
      12.LOVE Cuando todos INCLUYENDO A PAUL bailan con Martha.
      13. hERMOSO Cuando Paul habla con martha.
      14.Insólito Increible ay!XD --> Paul le dice a Martha que la Américana está para tirársela.
      15. Cool cuando Fernanda se presenta con Martha y ella odia su acento.
      16.MARTHA AVERIGUA ¡¡ESE!! RUIDO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
      Ahi estan los 16 -como los que cumple martha- detalles.

      Ah y por cierto, FELIZ CUMPLEAÑOS FERNANDA!!!!!!! LA DE LA VIDA REAL!!!!!!!!!!!!!!!!!!! FELIZ CUMPLEAÑOS QUERIDA FEEEEERRRR!!!!!!! HAPPY BIRTHDAY TO YOU!!!!!!!!!!!

      ok ME VOLVI A ENLOQUECER ME TIEMBLAN LAS MANOS VEZ? BCUIFRGVINQTHXVMUGTVHUITMHVUB

      YYYYYYYY PARA FINALIZAR SUBE PRONTO UYHFNCG 54UICVYNGU0!!!!!!!!!!!!!!

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  5. Que putada con la recien llegada, hasta a Paul le gusto y la muy zorra, no tiene ni un dia ahi en Liverpool y ya se esta tirando a Lennon ¬¬ pobre Martha :( creo que sufrira bastante en los proximos capitulo y tan bonita que andaba en su fiesta, fue un bonito gesto el de John, lastima que todo lo termina arruinando al final y pues como se que los ruidos son producto de que Fernanda se esta tirando a John??, bueno en realidad no lo se exactamente, solo lo presiento y lo encuentro medio obvio XDD ojala se muera esa tipa, la odie, ni siquiera creo que sea tan bonita y escultural como Bardot (bueno Bardot era una Diosa en ese tiempo jajajaja), espero el proximo con muchas ansias, que bueno que comente despues de Valentina, porque siempre me esta tirando algo en sus comentarios, cuando soy de las primeras en hacer acto de presencia y no me gusta mucho que aparte de ustedes, anden leyendo mis comentarios, es incomodo la verdad...

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  6. Estuvo bien buenooooo!!!! ese John todo cachondo con su regalito xD y luego esa fernanda ¬¬ ya la va a cagar jajaja y a Paul que chingada madre le pasa??? esta demente, bipolar,!!!!!!! me deja desconcertada, odia o ama a Martha??? D: jajaja ya quiero ver que va a pasar, que tal si John esta con Fer o alguien más!! no sé!!! ya publica el otro por la salud mental de todas las lectores de este blog T.T

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