sábado, 29 de junio de 2013

Capítulo 24.

(NARRA MARTHA)

Pensé en hacer la típica escena de chica celosa, con algunas variaciones. Quise agarrarla por el cabello y arrastrarla por el piso, luego golpearla mientras gritaba cursilerías como “¡JOHN ES MÍO, PERRA!” y finalmente, sacarle esos lindos ojos de sus cuencas.

Pero me detuvieron dos cosas, en primer lugar… era demasiado sangriento, incluso para mí.

Y en segundo lugar, y precisamente por eso más importante, John y yo no éramos nada. No novios, ni siquiera amantes. Sólo hermanos. Y así se tenía que mantener, con total hermetismo, lo menos que quería era que se regaran chismes por ahí y llegaran a oídos de Mimi. Supongo que una escena de celos era muy sospechosa, dadas las circunstancias. Además… no era como si tuviera poder de reclamarle nada. John no era mío, era un hombre lleno de hormonas totalmente libre.

Suspiré con fuerza, exhalando a la vez toda la ira que tenía. Era consciente de que estaba temblando, pero esperaba que esa chica que me miraba triunfante con ojos de arpía, lo tomara como efecto de las bebidas.

Yo: Veo que te adaptaste muy bien a Liverpool. Bienvenida, por cierto.

John: ¿Qué paza? Cariño, no es momento de arrepentirze – gimió muy ebrio, dirigiéndose a Fernanda, que se había detenido en sus besos al escucharme entrar y me miraba divertida.

“Cierra la puta boca, Lennon” pensé mientras sus palabras partían la poca cordura que me quedaba en pedacitos. No, tenía que aguantar.

Fer: Un segundo, cielo… ¡Espera! – rió cuando él trató de morderle el cuello con impaciencia. Si yo seguía apretando de esa forma los tacones, los iba a romper. - ¿Qué haces aquí?

Yo: Por si no lo recuerdas, esta es MI habitación… - dije saliéndome un poco de mis casillas. Respira lento… uno… dos… - Pero no te preocupes, puedo dormir en la cama de John. De todas maneras es mucho más cómoda que la mía.

Sonreí ampliamente cuando me di cuenta de que había captado el doble sentido, y me fui cerrando la puerta. Estúpida niñita rica de…

Aly: ¿Martha? La fiesta es para ti, ¿qué haces aquí arriba?

Las lágrimas que amenazaban con salir sólo se contuvieron por la sorpresa de su presencia.

Yo: ¿Y tú? ¿Qué haces acá?

Aly: Me mandaron a buscarte, hay unos chicos que juran no haber bailado contigo todavía. ¿Estás bien?

Yo: Dudo que estén los suficientemente sobrios como para sostenerse en pie… iba a descansar un poco, Aly, ¿me dejas?

Aly: ¿Descansar? ¿En TU fiesta? No lo creo. Vamos señorita, falta mucho para que esto se acabe.

Si tenía alguna posibilidad de negarme, se esfumó en cuanto me arrastró de vuelta al primer piso. No sé cómo me las arreglé, pero me tragué toda la impotencia que sentía, toda esa rabia y el dolor y apenas dejé el último escalón y puse un pie en el suelo, el tiempo pareció esfumarse.

Bebí, oh sí, bebí mucho. Tal vez demasiado… de todas formas, nadie me lo impidió, a los pocos minutos, Aly estaba igual o peor que yo. Bailé con cuanta persona se me cruzó, sin importarme si era hombre, mujer o si estaba borracho o no. No importaba, la verdad ya todo se había ido a la mierda.

Me desperté con dolor insoportable y un pitido irritante en los oídos. ¿Qué demonios era esa luz? Espera… ¿Cómo llegué a mi habitación? Porque sí, esta era mí habitación y la luz infernal entraba por la maldita ventana. Ah, no importaba. Me levanté como pude de mi cama y cerré las persianas con fastidio. Miré el reloj con la vista borrosa… las 9:30 a. m.  Ni loca me iba a arreglar, era muy temprano todavía.

Fui a acostarme otra vez, pero recordé la escena de la noche pasada y me dio asco. Fernanda había estado ahí. Tomé unas cuantas cobijas, mi almohada y me acosté en el piso. No planeaba volver a dormir ahí hasta que cambiara las sábanas y si era necesario, también el colchón.

Mientras escuchaba el ruido de quien fuera que estuviera recogiendo el caos que había quedado abajo, me sumí en un profundo sueño, del cual esperaba no salir jamás.

¿Por qué sonreían tanto? Supuse que era porque estaba con ellos, mis padres se veían extasiados con mi presencia. Yo también me sentía feliz pero… ¿qué? ¿Qué hacían John y Mimi allá abajo? Parecía como si estuvieran buscando algo.

Me estaban buscando a mí.

Supe entonces que mi vida estaba partida en dos, mi presente y… lo que fueran mis padres. Pero… ¿qué podía hacer yo?

Me volví a despertar ante el contacto gélido de unos dedos traviesos que recorrían mi muslo de arriba abajo. Casi se me olvida todo lo que había pasado la noche anterior. Casi.

John: Despierta, bella durmiente.

Yo: Déjame dormir en paz.

John: Ya es hora de que te levantes, vamos. ¿Qué haces en el piso?

Yo: Puedes irte al demonio, John. Déjame quieta. –gruñí apartando con brusquedad su mano de mi pierna. Como era de esperarse, eso no le gustó.

John: ¿Y a ti qué mierda te pasa? Sé que la resaca es dura y eso, pero no tienes que desquitarte conmigo.
Me levanté como pude y lo miré con rabia.

Yo: ¿Tú crees que es por eso? ¡No lo sabes!  ¡No sabes nada! – le grité.

John: ¡A MI NO ME GRITAS ¿OÍSTE?! ¿Qué es lo qué…?

Yo: LÁR-GA-TE – espeté, pronunciando cada sílaba con ira, la misma ira que había sentido la noche anterior.

Él me miró furioso, pero a la vez confundido. Acercó sus labios a los míos, pero yo retiré mi rostro con rapidez y lo enterré en la almohada. Lo último que oí fue su portazo al salir y sonreí. Era divertido enojarlo… eso le pasaba por estúpido.

(NARRA ALY)

Me habían ofrecido hospedaje en la casa Lennon, después de todo, había sido idea de John que viniera a la fiesta de su hermana. No sé porqué me había hecho a la idea de que sería calmado.

Lo primero que escuché al abrir la puerta de la habitación de Mimi –en la que me había quedado esa noche… aunque ni idea de cómo llegué allí – fueron los gritos enojados entre Martha y John y luego un portazo. Vi a John entrar a su cuarto farfullando algo como “las chicas y sus estúpidas hormonas” y luego… otro portazo.

Suspiré y entré a la habitación de Martha.

Yo: Martha… Martha despierta… ¡OYE IDIOTA, QUE TE LEVANTES!

Martha: Ah demonios, ¿en serio no puedo descansar ni siquiera un poco? Dejen de fastidiar. –gruñó dándose la vuelta en… ¿el piso?

Yo: ¿Un poco? ¿Sabes qué hora es?

Martha: No, dime. – apenas murmuró. Se estaba quedando dormida otra vez.

Yo: Martha, son las cuatro de la tarde. 

Fue como si hubiera oprimido un interruptor, se sentó en el acto y me miró horrorizada.

Martha: ¿QUÉ? Uh, que asco, dormí casi doce horas. ¿Cómo pueden tener este tipo de fiestas tan seguido? Es una locura.

Yo: No era lo que decías ayer. – Sonreí – Ya, arréglate rápido. Te espero abajo con tu “desayuno-almuerzo”. Por cierto… ¿qué haces en el piso?

Ella negó con la cabeza y se levantó tambaleante, luego caminó hacia la ducha. Cuando salí, me encontré con la chica nueva, que me miró divertida y se encerró en la habitación. Pobre Martha.

(NARRA MARTHA)

Me demoré en la ducha casi una hora completa, estaba hecha un asco. No me había quitado el maquillaje y tenía el cuerpo pegajoso por las bebidas que al parecer se habían regado sobre mí. Eso por no mencionar mi cabello. Ni me atrevía a imaginar qué tantas cosas había en esa maraña, pero era asqueroso. No me volvería a embriagar de esa forma en mi vida.

Además, mis pensamientos no paraban de revolotear desde que me había despertado. Por eso no quería despertar. No sé porqué había imaginado que John sería fiel estando conmigo, cuando ni siquiera había sido fiel con sus mejores novias. Y si a eso le sumamos que en realidad no estaba conmigo… no tenía motivos para enojarme de esa forma, menos porque sabía que lo había hecho borracho. Pero… igual dolía.
Salí del baño y miré mi habitación espantada. Esa no era MI habitación. Sobre la cama estaba recostada Fernanda, haciendo girar un lápiz entre sus dedos con evidente aburrimiento; pero en cuanto salí, lo dejó a un lado y me miró con una sonrisa. Había estado esperándome.

Fer: Pensé que no saldrías jamás. ¿En quién pensabas para demorarte de esa forma en la ducha?

No le presté atención a sus palabras que tenían un evidente doble sentido, porque estaba aterrada viendo el horror. Las paredes estaban cubiertas de pósters de Elvis, Chuck Berry y Buddy Holy. Hasta ahí no me molestaba en absoluto, pero lo que me había hecho abrir la boca de asombro era la gran bandera de Estados Unidos que estaba estampada con chinches en mi pared.

Yo: ¿Qué… qué demonios?

Fer: Si me voy a quedar aquí todo este tiempo, tengo que sentirme cómoda, ¿no crees? ¿Qué más cómodo que mi país?

También había reorganizado todo. Mimi había mencionado algo de una cama extra, pero hasta que llegara, tendríamos que compartirla. O dormir en el suelo.  De cualquier forma, ahí estaba ese enorme espacio esperando por su ocupante donde antes solía estar mi armario…. Que ahora estaba en la otra esquina… lleno también de sus vestidos. Había cosas suyas acomodadas por todo el lugar y tras la puerta, otra bandera.

Yo: Vaya que eres patriótica.

Fer: Gracias.

Yo: Era sarcasmo. ¿Con permiso de quién hiciste todo esto? ¡Absurdo! ¿Es mi habitación, sabías?

Ignoró olímpicamente mis preguntas y tomó un objeto que estaba sobre la cama, a su lado.

Fer: Estaba ordenando y me encontré esto… ¿qué es?

Puse los ojos en blanco.

Yo: Dile a John que te lleve allá y lo averiguas tú misma. Ahora, ¿me puedes dejar sola para que me pueda vestir?

No se movió.

Fer: ¿Tú y John qué son? – preguntó entrecerrando los ojos.

Esa maldita pregunta había rondado por mi cabeza durante toda la estúpida noche y lo que llevaba del día. Apreté un poco los puños.

Fer: Hermanos… ¿no es obvio?

Asintió pensativa, y salió de mi habitación. Saqué cualquier cosa del armario y me la puse con un bufido. Estúpida americana.

(NARRA JOHN)

Estaba recostado en el pasto junto a Aly, recordando historias viejas y tiempos mejores. También hablábamos de lo que había sido de ella, de sus aventuras en el “país de la libertad” y de mis tonterías durante esos años que estuvimos separados. Habíamos pasado mucho tiempo juntos de niños, no por nada había sido mi primer amor. Obviamente eso no lo sabía Martha, pero el asunto estaba más que olvidado. Ahora sólo era una amiga. Una vieja amiga en el inmutable Liverpool.

Aly: Dime Johnny, ¿qué demonios le pasa a tu hermana?

Yo: No lo sé, amaneció de mal humor supongo. – fruncí el ceño. – Pensé que se había divertido ayer.

Aly: Sí, pero al parecer vio o escuchó algo que la puso…

X: Johnny, ¿dónde estás?

Cerré los ojos e imploré al cielo que me tragara la tierra al escuchar esa vocecita que empezaba a hartarme. Ahí estaba buscándome… otra vez.

Aly: ¿No te agrada? – dijo divertida al notar mi reacción.

Yo: Si no fuera tan intensa, sería una diosa. Es irritante.

Ella soltó una risita ahogada, antes de que llegara la muchachita imparable, enfundada en un vestido a lo Marilyn Monroe.

Fer: Johnny aquí estás, mira lo que encontré. Martha dijo que tú me llevarías.

¿Qué demonios le pasaba a Martha? Me acababa de condenar por el resto del día.

Yo: Vamos otro día, Fer. Estoy cansado.

Fer: ¡Johnny! Quiero conocer la ciudad ya. Vamos YA.

No había forma de discutir, se notaba a leguas que era el tipo de chica a la que no se le podía negar nada.

John: Voy por mi chaqueta, espera aquí.

Me abrazó entusiasmada y me zafé de ella con algo de brusquedad, aunque no pareció notarlo. Iba a ser una tarde muy larga…

(NARRA ALY)

Martha: ¡Aly!

Yo: ¿Qué? – murmuré. Estaba demasiado cómoda en el pasto como para moverme.

Martha: ¿Y mi comida?

Demonios, la comida. Me había entretenido con John por el camino y se me había olvidado por completo, pero ahora que lo mencionaba, el hambre era espantosa.

Yo: Lo olvidé. Pero ¿qué tal si vamos al restaurante que está por el muelle? Me acuerdo que era delicioso.

Martha aceptó gustosa y ambas nos fuimos hacia allá. Pasamos ahí toda la tarde, hasta que empezó a oscurecer y los empleados del restaurante nos miraban con cara de querer echarnos.

Martha: Vamos a casa.

Yo: No seas aguafiestas, mira que sólo estoy aquí una semana antes de volver a Londres. Vamos a un pub.

Ella sonrió sin ganas.

Martha: Todavía tengo resaca Aly, creo que sería mejor si vamos a…

Yo: No, no. Lo que tú tienes es mal de amores, se te nota a leguas. A ver dime, ¿quién es el afortunado?

La verdad es que no se le notaba, pero hacer conjeturas al azar casi siempre conducía a la verdad y esta vez no fue la excepción. Abrió los ojos con sorpresa y el color subió a sus mejillas.

Martha: ¿Qué? Claro que no, no estoy mal por nadie.

Yo: Me lo acabas de admitir, pilluela. Vamos a ver, voy a adivinar… ¿Es ese chico George? Ah no, verdad que tiene novia, o lo que sea que sea ella. Ehm… Ah, ¿ya le pusiste atención a Pete? O es el guapo ese que bailó sólo una vez contigo… ¿cómo se llamaba? ¿Paul?

Martha: Sabes, creo que es buena idea que vayamos al pub.

Yo: ¡Sí es Paul!

Martha: Claro que no, no inventes. Ni te acercaste. Vamos ya. – gruñó jalándome del brazo. Sonreí con satisfacción. Acababa de admitir que quería a alguien, y no se lo iba a dejar pasar tan fácil.

Cuando llegamos, fui directo a la barra del bar. Ella me siguió volteando los ojos, y se sentó a mi lado mientras yo empezaba con un vodka.

Martha: ¿No crees que sea algo fuerte?

Yo: Para nada, amargada. Ven, tómate uno. – ella negó con la cabeza – Por favor, el vodka es lo mejor para los despechos. La verdad no, pero tómate uno.

Se rindió con un suspiro y se tomó el suyo. Aunque… demasiado rápido. Ahora estaba totalmente ida y se había tomado unos cuantos más. El barman nos miraba con reprobación, pero extendí un billete por toda la botella y se alejó sin molestarnos más.

X: ¿Martha?

Un chico rubio muy apuesto se había acercado a nosotras, junto con otro chico que nos miraba con avidez. Martha se volteó al oír su nombre y sonrió abiertamente.

Martha: ¡Alan! Vaya, vaya campeón, sí que has crecido.

Alan: Ni qué decir de ti, eres toda una mujer ahora… Me dijeron que habías cumplido 16 ayer.

Martha: Te informaron bien. ¿Bailamos en la fiesta? No recuerdo la mitad de lo que pasó.

Alan: De hecho no fui, estaba terminando con mi novia. – dijo guiñándole el ojo. Ella se rió – Pero podemos bailar ahora, aunque… dudo que me puedas llevar el ritmo.

Martha: Oh, puedo hacer mucho más que eso, cariño. – sonrió bajándose de la silla directo a los brazos de Alan, para luego irse a la pista.

Nunca la había visto tan decidida y seductora, y aunque de seguro era por efecto del vodka, le sentaba de maravilla. Sabía también que lo más probable era que estuviera así por su despecho, pero… ah, Alan se veía muy buen chico, no le haría nada.

Yo: Y sí… me dejó por el chico rubio. Típico.

X: Ellos se lo pierden. ¿Bailas? – era el chico que acompañaba a Alan hace un minuto. Me encogí de hombros y apuré el último sorbo de la bebida antes de acompañarlo a bailar.

(NARRA GEORGE)

Yo: ¿A un pub?

Paul: Bueno sí, estoy tremendamente aburrido y quiero salir un rato. ¿Vamos?

Yo: Te volviste loco Paul, apenas sí me dejan salir de la casa, ¿ahora me van a dejar ir a un pub?

Paul: No tienes por qué decirles a dónde vas. Miénteles.

Volteé los ojos y estaba a punto de ofrecerle mi rotunda negativa, cuando vi a Rita acercándose. Paul abrió los ojos como platos y me miró con sorpresa.

Paul: ¿Estás saliendo con Rita? No te conocía esos encantos, chico.

Yo: Cállate Paul, aún no estamos “saliendo, saliendo”. Somos amigos y ya.

Él me dirigió una mirada burlona.

Paul: Ajá y Brigitte es mi novia. Por favor… ¡ya sé! Invitemos a Rita, no te puedes negar si ella va.

Rita: ¿A dónde? – interrumpió sin dejarme impedírselo dramáticamente.

Paul: Vamos a un pub. ¿Vienes?

Rita: ¡Claro! ¿Qué esperas George? ¡Vamos ya!

Y así, sin escapatoria alguna, nos fuimos al maldito pub. En cuanto llegamos, perdimos a Paul al instante, se había ido con la primera chica rubia que había cruzado con él.

Intenté sacar a Rita a bailar, pero me detuvo.

Yo: ¿Qué?

Rita: ¿Esa no es Martha?

Por supuesto que era ella. Bailando como una diva con otro chico en mitad de la pista. Se notaba que estaba pasada de tragos, pero sí que bailaba bien. Rita me apretó el brazo.

Rita: ¿Le hacemos competencia?

Yo: No tienes que repetirlo.

Y salimos a bailar.

Fue una delicia y al final cansados, nos sentamos. Fue entonces cuando divisé a Aly al fondo del pub. Se veía… hermosa.

Vaya, vaya, ¿quién lo diría? Aly resultó ser una alcohólica sin remedio. JAJAJA olvídalo Aly, fue con amor (? Me carcome la duda... ¿a dónde habrán ido John y Fernanda? Aunque... bueno, me alegra que John se haya estresado por ella. Don't worry Fer, we all love you ;)

Y ese George... pilluelo, te atrapamos mirando a Aly e.e Y ni qué decir de Paul...
¿Qué pasará con Martha? ¿Pasará algo con Alan?

Ximena! Nunca habías comentado, soy tan feliz :') Lo sé, Fernanda me parece excelente. Insisto en que me cae bien :D

Aly, aly, aly... ya he hablado mucho de ti, pero ten cuidadito con George... jajaja

DEBBIE, NO TE AVIENTES, AÚN HAY ESPERANZA (? Neh, la verdad que no sé. Si las cosas salen mal, puede quedar embarazada de Alan... jajaja ESPERO LOS CAPÍTULOS, MUJER! Aunque los tuyos valen el doble ;)

Jajaja, Mary, no lo sé, necesitaríamos un dibujo de Aly para saber si es tan escultural como Bardot... Aunque yo sí creo, tiene sangre brasileña... Pobrecilla Martha... ¿¿qué le pasará ahora??

Vale, si no dejas de amenazar a Mary, te censuro los comentarios. Ok no, pero contrólate nena, ¿sí? Me encantaron las 16 cosas que amaste y los vestidos. Pienso que puede ser el número 2

Y LITA! Amé todos los comentarios de todos los capítulos :3 Tal vez la ama... tal vez solo quiere ser muy troll con ella ;)

Ah, y bienvenidas Cecilia y Elizabeth. Un gusto que nos sigan ^^

Ya, suficiente.

P.D: Martha durmió 12 horas? JÁ pues yo dormí 14! Soy una insomne que duerme mucho, que absurdo.
P.D 2: Tal vez no publiquemos en un buen rato, nos vamos de viaje en vacaciones. Pero aguanten, seguiremos maquinando ideas cuando estemos en la piscina (?

Cuídense, y ya saben. Sí, duerman.
Que Fernanda los visite en sueños ;)

8 comentarios:

  1. Si, lo se. De ahora en adelante comentaré más seguido:B.

    Ese George, ya lo cacharon echándole un ojo a Aly. x)
    Yo pienso que entré Paul y Martha va haber algo... No se, tal vez estoy loca. Sácame de dudas. :D
    Sufre John, sufre, te lo mereces por meterte con Fernanda.

    Cuídense, saludos. :)

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  2. novata yo duermo 15 horas e__e ¡EN TU MARY! ok ya ._. amo estos capitulos tan emmm no recuerdo como se les llama ._.
    el chiste es que...Aly es un desmadre D:< una alcoholica..una emmm ya no se me ocurre nada John Y Fernanda fueron al Soriana a comprarse unas sabritas :DD no se si soy muy inocente o muy estupida ._. quiza mitad y mitad ;--;
    Fernanda y su amor por la libertad :'DD su bandera tan patriotica ella representa nuestro futuro
    enserio? antes no quizo meter una replica de la estatua de la libertad a el cuarto de Martha -.- es sarcasmo :DD no soy tan estupida..ok si un poco ._.
    estaba viendo conciertos..de queen...de the beatles no ._. porque dejo de servir mi atube catcher :c y ya no me puedo descargar nada,solo me alcanze a pasar "Get Back" no he dormido nada e.e tampoco
    en fin..estaba mirandome al espejo hace rato y dije "soy malditamente perfecta" si no fuera porque...nah a quien engaño no tengo ni un defecto..admirenme *0*
    tipico..todas saliendo de viaje en vacaciones..y yo aqui ;--; encerrada..leyendo fics la verdad ni me gusta salir :c ¿para que?
    no me gusta caminar ;-;
    Aprovecho este pequeño espacio publicitario para decirles que Roger Taylor Y Brian May son mios DD:< asi que ni se les ocurra tocarlos ;-; eso incluye a Freddie y a Deaky
    porcierto..¿me compran un ukelele? e_e no lo se tocar..pero puedo aprender :c
    soy buena cambiando de temas verdad e.e ¿les gusta el pistache? :B ya pues me largo ;-;
    ps:lamento no haber comentado estos capitulos
    ps de ps:Aly..alejtae del cusco de George D:<

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  3. Muajajja ESTUVO GENIAL!!!!!
    Martha PorFin supo que Su vida estaba dividida en 2
    Fuelomaximoestecapitulo! Cuidadito con Aly George
    Lo S8en1to Chica 9ero Escrib8 Desdee Unnfwa Tabblet Se Nott5a mJ7tuycho?
    Despi7ues V77elvo

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    1. Holaaaaa ya volví... 1° Que todo debo decirte...¡¡¡YO NO TENGO NADA CONTRA MARY!!!! ok no la amenazo... solo que no sé...
      eeeeeel caso chica... no te entiendo, o estabas Ebria... o tenías mucho sueño... porque no entendí eso de "puede ser el N° 2"
      Chica quisiera pensar que pusiste eso por que tenias mucho sueño... EEEEEEEEn fin... primero...Qué shit! fue tan gracioso lo de "Sacerle sus ojos de las cuencas" jajajajaja yo si hubiera sido capaz... no sé por qué te cae bien Fer... tal vez sólo por que la conoces en a vida real... si, debe ser por eso.
      Segundo... tambien me mata eso de a dónde se llevó john a Fernanda... no lo sé.
      Otra cosa... George causa ternura primero " no estamos saliendo saliendo"
      Fue genial... Jajajaja Rita re "le hacemos competencia?" XD el lo máximo pero no puedo permitirlo!!!! George con Aly? NOOOOO Debe estár con Rita... no es por nada Aly pero... Es que es Rita...
      ook bye y auque digas o de las vacaciones SUBE PRONTO!!!y estoy viendo MAD asi que no me concentro... Bye!

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  4. Si llega a haber algo entre Martha y Paul, John se va a dar un tiro jajaja y si Paul es sólo quiere ser troll, que genial jajajaja xD lo amo :3
    que se diviertan en sus vacaciones, saludos!! y espero que lleguen con muchas ideas igual de geniales que estas :P

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  5. Estupida Fernanda, LA ODIO y no creo que sea Bardot, ella es una Diosa y Fernanda es una puta, no tienen comparacion ok?? jajajajaja y Martha andaba tan despecha, pobresilla, tengo la duda de cual Alan fue ese, a ver si lo aclaras luego y ahora se va a encontrar con Paul en el pub >.< yo quiero que pase entre ellos)? jajajaja seria interesante XD, bueno como ves, al final si comente, se me han estado quitando las ganas por las demas lectoras metiches que no se concentran solo en comentar y leer lo que deberian, ya me estan cayendo mal y es en serio (recuerda que soy muy antisocial y es facil que me caiga mal alguien) pero bueno, espero el proximo, que disfruten sus vacaciones :)

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  6. Ps, ¿qué tiene Rita que no tenga yo? >:c eso ya me harta, ¡ambas somos humanas! y por la coña de jumaire no voy a estar con George! >:c ¡Y voy a dibujar a esa put* de fernanda! PUNTO FINAL.

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  7. Me alegra tanto que John no soporte a Fernanda, yo tampoco la soporto. PERRA. Err, pero apuesto a que la verdadera es muy agradable... ^^
    Una pregunta, ¿el chico que invito a Aly a bailar era Ringo o era un chico cualquiera? Bueno, uno nunca sabe.
    Geroge le pego el ojo a Aly. Ya no estoy tan segura de una relación asegurada entre George y Rita. Tengo intriga, mucha, mucha intriga. Odio tener intriga.
    ¡Hagan que pase algo entre Paul y Martha, mujeres! Aunque sea sólo, no sé, 3 capitulos...???
    Hay algo que no entiendo, si Fernanda es de Brasil, por qué mierdas colgo una bandera de Estados Unidos. Oh sí, que patriota. Lamento tanta preguntadera. Soy de esas personas que le ponen atención a los detalles más pequeños...
    ¡Me encanto! Espero el proximo. Saludos, no duermas 14 horas, Mary. Duerme 18. Yo dormiria 20 horas (2 horas para comer) si me fuera posible, dormir es delicioso. Ah, los pequeños placeres de la vida.

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